El equinoccio de marzo nos recuerda que la naturaleza respira en ciclos, y que nosotros también formamos parte de ese pulso antiguo y sagrado. En este momento del año, la luz y la oscuridad se equilibran, ofreciéndonos una invitación poderosa: detenernos, observar y reencontrar nuestro propio centro. Meditar en esta transición no es solo un acto de calma, sino un gesto profundo de alineación con la vida misma.
Cuando te sientas en silencio durante el equinoccio, estás entrando en un espacio simbólico donde lo viejo y lo nuevo se encuentran. Es un umbral. La tierra despierta, las semillas se abren paso, y tú puedes hacer lo mismo: liberar lo que ya cumplió su función y abrir espacio para lo que está por nacer. Cada respiración se convierte en un recordatorio de que el equilibrio no es estático, sino un movimiento constante entre opuestos.
Permítete sentir cómo la energía de la primavera se insinúa en tu cuerpo, cómo la luz creciente te invita a expandirte sin prisa. Meditar siguiendo estos ciclos te ayuda a recordar que no necesitas forzar nada; basta con acompañar el ritmo natural de tu propia transformación. En este equinoccio, siembra intención, cultiva presencia y confía en que, igual que la naturaleza, tú también renaces.
Fechas y Horario
- Sábado 21 marzo 2026.
- En horario de 10:00h a 12:00h.



